
Motores: 4 cilindros en línea, inyección directa por raíl común y turbo (d), 4 cilindros en línea, inyección directa, turbo y compresor (g)
Potencia: 225 (d) y 320 CV (g)
Par motor: 470 (g) y 400 (d) Nm
Cambio: automática de 8 velocidades
Tracción: total
Dimensiones (largo/ancho/alto): 4.950/1.923/1.776 milímetros
Distancia entre ejes: 2.984 milímetros
Velocidad máxima: 220 (d) y 230 (g) km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 7,8 (d) y 6,5 (g) segundos
Consumo: 5,7 (d) y 7,7 (g) litros/100 km en ciclo mixto ciudad/carretera
Emisiones CO2: 149 (d) y 179 (g)
Capacidad maletero: 721 a 1.886 litros
Peso: 2.078 a 2.343 kg
Precio: 59.472 a 76.910 euros
La nueva generación del todocamino grande de Volvo aporta mucho más. Lo hace en estética y elegancia, en tecnología y en mecánica y prestaciones. Y es que 13 años de trayectoria de la versión anterior son quizá muchos, pero el que no haya cambiado (sí hubo un restyling en 2006) es síntoma de que Volvo había construido un gran coche.Pero el tiempo pasa, y aquí está, fresca y brillante, la segunda entrega, lista para competir con modelos de la talla del BMW X5 y del Audi Q7.Visualmente ha ganado mucho. Destacan las nuevas ópticas delante y detrás, y llama mucho la atención la gran parrilla frontal. Aunque el listón estaba alto, el lujoso interior ha ganado en calidad de acabados y se han simplificado elementos tan importantes como la consola central, cuya botonadura prácticamente desaparece en beneficio de una enorme pantalla táctil de 12,3 pulgadas que se convierte, gracias a la tecnología, en el centro de control del vehículo.Espacio sobra –hablamos de un coche de 5 metros–, y todos los ocupantes van cómodos, incluso los dos de la tercera fila de asientos, plazas extra que se pueden plegar bajo el piso de atrás cuando no se usan.Para el lanzamiento Volvo ha optado por potentes mecánicas, una diésel (D5) de 225 CV y otra gasolina (T6) de 320, asociadas a un cambio automático de 8 velocidades, pero irán llegando otras paulatinamente, como el T5 gasolina de 254 CV, el D4 diésel de 190 CV y lo que será la joya de la corona, el híbrido enchufable (gasolina) de 400 CV.Dinámicamente, gracias a la reducción de hasta 150 kilos de peso y a la nueva estructura del chasis y la suspensión, la conducción es fácil, incluso se muestra ágil en relación a su tamaño, pero con aplomo en carretera y muy buena respuesta en todo momento. Está disponible en cuatro niveles de equipamiento: Kinetic, Momentum, Inscription y R-Design (de orientación deportiva), como es habitual en Volvo, con muchos elementos de serie para mejorar la seguridad activa y pasiva.